Después de meses de innovación y colaboración intersectorial, el proyecto OrganicUP llega a su punto final con el éxito de su objetivo principal: la creación de un prototipo funcional de estuche de gafas elaborado a partir de residuos orgánicos de kombucha. Esta iniciativa pionera ha demostrado el potencial del upcycling de residuos orgánicos, convirtiendo el SCOBY —subproducto de la fermentación de la kombucha— en nuevo material biobasado para el sector del packaging, con aplicación concreta en el sector óptico.
El proyecto se ha desarrollado en el marco de las Iniciativas de Refuerzo a la Competitividad (IRC) 2024, con el apoyo de ACCIÓ, y con el objetivo de fomentar la sostenibilidad y la circularidad industrial a través de proyectos colaborativos.
El consorcio del proyecto está liderado por el Packaging Cluster y formado por entidades de referencia como FLiPO, marca pionera de gafas modulares, que ha definido los requerimientos funcionales del estuche; BAU, Centro Universitario de Artes y Diseño, responsable del análisis y caracterización de los residuos de SCOBY como materia prima; Batllegroup, encargada del eco-diseño del estuche; Talleres Soteras, que ha ejecutado el prototipado y pruebas de industrialización; y Blue Room Innovation, que ha desarrollado un pasaporte digital para garantizar la trazabilidad de los materiales y su ciclo de vida.
También han colaborado como empresas proveedoras de residuos Bioma kombucha y Vitae kombucha, proporcionando el material orgánico base para el desarrollo.
Una solución real, escalable y transferible
OrganicUP nace como respuesta al excedente creciente de residuos del sector de la kombucha, que ha multiplicado por siete su producción en Cataluña. Con este reto como punto de partida, el proyecto ha trabajado para revalorizar el SCOBY como recurso útil y crear un estuche de gafas reciclable, funcional y estéticamente atractivo, que reduzca el impacto ambiental y promueva el uso de materias primas renovables. Además, el desarrollo del pasaporte digital del producto permite garantizar el origen de los componentes y facilitar su gestión circular.
Durante el proyecto se han llevado a cabo varias actividades clave: recogida y caracterización de residuos, formulación e iteraciones del nuevo material, eco-diseño del envase, desarrollo industrial, prototipaje, validación funcional y creación del Pasaporte Digital del Producto, así como acciones de comunicación y diseminación para promover la replicabilidad de la solución a otros sectores.
Con una clara vocación de transferibilidad, OrganicUP ofrece una solución real y escalable para incorporar residuos orgánicos en productos de valor añadido dentro del sector del packaging, y representa un modelo de innovación colaborativa para impulsar la economía circular en Cataluña.