La investigación de la Dra. Rebecca G. Mutell y Martí Llorens recoge más de 100 textos que permiten profundizar en cómo surgió la fotografía. Desmarcándose de la idea de «invento» único, singular y vinculado a una cronología lineal e inevitable de la fotografía, Buscando lo imposible, presenta esta invención de manera contextualizada, plural y en red. Los tres tomos reúnen correspondencias, discursos académicos, fábulas o manuscritos, entre otros materiales.
Mutell y Llorens organizan la investigación en tres tomos, «Utopía», «Materialidad» y «Praxis». En el primero, se analizan los textos y momentos previos a conseguir fijar una imagen y hasta se incluyen fábulas del s.XVII y s.XVIII en las que ya se insinuaba esta idea. «Materialidad» recoge los momentos inmediatamente previos y posteriores a la presentación «pública» de la fotografía. Por último, «Praxis» trata cómo se fue mejorando el invento y la posterior aparición de la profesión.
Mutell y Llorens, que acumulan más de diez años de investigación fotográfica, han diseñado la publicación con la voluntad de ser un libro metatexto, de consulta, que facilite y propulse futuras investigaciones en este campo. Además, el respeto por las voces de las personas que se inventaron el medio se manifiesta en el rigor por respetar el texto original, manteniendo su estructura. Las notas de los editores a veces puntualizan, otras contextualizan y otras refieren a otros textos del libro proponiendo nuevas direcciones de lectura.
La publicación, traducida por Ana Galán, fue un encargo del Museo Universidad de Navarra y se ha presentado en espacios y festivales de todo el país. Entre ellos, la feria de ArtsLibris en ARCO (2024), las Xornadas Pensamento Visual e Fotografía en Galicia (2025) o el festival Lumínic (2025).
Cambio de paradigma: la fotografía como manera de ganar tiempo
La invención de la máquina de vapor provocó un cambio en la manera de pensar las tecnologías. Permitió hacer las cosas más rápido, poder producir más, sin la necesidad de la intervención manual. Empieza entonces un cambio de paradigma, que marcará también el momento en el que surge la fotografía.
Buscando lo imposible muestra cómo la fotografía surge con la voluntad de querer ganarle tiempo al tiempo, acompañada de la idea de automatismo. Este cambio de paradigma casa con la transición de lo romántico al realismo, de la filosofía natural a la construcción científica. Aunque todavía se podría pensar el daguerrotipo como un elemento romántico, puesto que es único, frágil, singular e irreproducible, la fotografía se construye ya desde la revolución industrial.
Es importante destacar que Francia pagará una pensión vitalicia a Louis Daguerre y al hijo de Nicéphore Niépce para poder presentar abiertamente el procedimiento de la fotografía a toda la sociedad (1839). Se iniciarán entonces una serie de talleres para trasladar el conocimiento a distintos aprendices. La primera fotografía de España se hace el mismo año, de la mano de Ramon Alabern, que incluye una vista de la casa Xifré y la Llotja de Mar de Barcelona. El Reino Unido será el único territorio donde esta invención se patentará.
La Luna, el contexto fotográfico y la ampliación del campo
Los tres tomos presentan en la portada una imagen de la Luna, pero desde distintas caras. En cada portada, se señala el cráter que lleva por nombre a uno de los inventores de la fotografía, sea Niépce, Daguerre o Talbot. Curiosamente, la cara de la Luna que se muestra coincide con el reconocimiento de cada autor respecto a su participación en el invento de la fotografía. Además, la portada también refleja el rol de la Luna como símbolo alquímico del cloruro de plata (también llamado ‘Luna cornata’) y su posibilidad de reaccionar a la luz.
Buscando lo imposible es un libro en tres tomos lleno de curiosidades. Por ejemplo, «Praxis» recoge la aparición de los primeros libros de fotografía, dos de los cuales podrían ser considerados fotolibros (Fotografías de algas británicas: impresiones en cianotipia, de Anna Atkins en 1843 o El lápiz de la naturaleza, de William Henry Fox Talbot del 1844-1846).
El libro también procura contextualizar el rol de la mujer en esta invención. A pesar de tratarse de una sociedad masculinizada donde la mujer no tenía todavía un espacio en la ciencia, Mutell y Llorens recogen la presencia de distintas mujeres que protagonizaron, acompañaron y aconsejaron avances del proceso de la invención de la fotografía, como Anna Atkins, anteriormente mencionada, o la química Elizabeth Fulhame.
