La revista científica Inmaterial. Diseño, Arte y Sociedad presenta su nuevo número «Máquinas y organismos: Afecto, materia y performatividad entre arte, ciencia y tecnología». Este número reúne cinco artículos de investigaciones que residen en la intersección entre el arte, el diseño, la ciencia y la tecnología, proponiendo formas de conocimiento crítico, encarnado y situado. Se incluyen también dos artículos más en la sección de «Miscelánea».
Los artículos permiten abrir espacios para imaginar otras formas de colaboración, conocimiento y sensibilidad, además de resolver problemas técnicos o conceptuales. También superan la división tradicional entre arte y ciencia, cuerpo y máquina y naturaleza y tecnología, tal y como se apunta en el editorial de la revista.
En el número, aparecen bacterias que transmiten afectos eléctricos, granjas de setas digitales formadas por LED, se explora la concepción de una impresora 3D pensada como cuerpo y agente de cocreación o cómo científicos y creadores visuales usan y se relacionan con la inteligencia artificial generativa (IAG), entre otros temas.
En el artículo «Let’s Symbiose and Be With: A cross-disciplinary research and expression of amor mundi through electrifying living networks», Anna Pasco Bolta, Robin Bonné y Jean Manca combinan el arte y la ciencia partiendo de la estructura «en cable» de una bacteria del fondo marino capaz de transportar energía-electricidad mediante su cuerpo. El artículo recoge el fruto de una actuación artística que incluye cartas de amor cruzadas entre científicos y artistas, en las que se expresan inquietudes y reflexiones sobre el mundo.
En «Amanita digital: hipervínculos entre arte y ciencia», Marc Anglès vincula la micología, el carácter social de la recogida de setas y la toxicidad de los hongos azules con el conjunto de emociones vinculadas a este color. Es una interrogación artística sobre si el empacho tecnológico puede tener como efecto secundario el malestar general de la sociedad.
Marika Grasso presenta en «Conductive Matter Through Material Methods» la exposición de arte experimental Inert Matter (2022), que investiga las dimensiones táctiles y afectivas de la tecnología. Su obra reactiva pantallas táctiles desechadas y, junto a la participación del público, las convierte en espacios de compromiso sensorial e intimidad especulativa.
En el artículo «Volver al cuerpo a través de la máquina, ¿o la máquina ya es un cuerpo? Recuperando la materia visible a través de cables inconexos», Laura Subirats explora la impresora 3D como un agente activo en la cocreación de nuevas formas materiales. Entiende el acto de imprimir una «cosa» como un gesto que invita a la reconexión con el cuerpo y a una curaduría consciente de la memoria.

Francisco Queiroz, por su parte, se centra en la producción de textos e imágenes por parte de la IAG y las instrucciones que los generan. En «Comparing the Use of Scientific Software and Generative AI Art Tools: Exploratory research and future agenda» examina el potencial de la polinización cruzada entre los principios y conceptos del software científico y el arte y diseño generativo.
La revista la cierran dos artículos en la sección «Miscelánea», que conectan con temáticas abordadas en el número «Cosmologías en abundancia para las artes y el diseño» (Vol. 9, Núm. 17). Andrea Casals-Hill en «La ciudad como escena del Antropoceno en el libro-álbum Tales from the Inner City de Shaun Tan: encuentros entre especies» reflexiona como los relatos del libro permiten crear vínculos interespecie, descentrando la posicionalidad del habitante de la ciudad.
Finalmente, el artículo «Una nueva erótica y geopolítica para el diseño chileno. Notas críticas» de Juan Carlos Rodríguez Torrent y Rodrigo Vargas Callegari, defiende desde una perspectiva decolonial del conocimiento la necesidad de un reposicionamiento del campo del diseño chileno que cuestione la hegemonía eurocéntrica y se alinee con las responsabilidades éticas, ambientales y sociales que el campo comporta.
El equipo de Inmaterial está formado por Mariona Moncunill, coordinadora editorial, Sergi B. García, documentalista, y Lluc Rodríguez Cucurella, diseñador gráfico.