Desde los inicios del centro, BAU siempre ha estado estrechamente ligada con la disciplina del branding y el packaging. No solo es una rama que se imparte y trabaja en el Grado en Diseño, sino que también la oferta en formación de segundo ciclo ofrece su máster propio, así como sus posgrados relativos. Sabiendo que es un programa que triunfa tanto y que, año tras año, es escogido por jóvenes diseñadores de alrededor del globo, hemos querido hablar con una de las docentes en el Máster en Diseño de Branding y Packaging, Marga Oller, directora de arte y diseñadora gráfica experta en marcas. Nos ha hablado sobre cómo entró en este mundo, las claves del sector y la «ciencia» que hace a BAU un referente en la materia.
P. ¿Nos podrías explicar un poco sobre tu trayectoria profesional? ¿Cuándo te diste cuenta de que la creación de marcas se convertiría en un punto clave en tu vida
R. Desde muy pequeña he estado rodeada de diseño: logotipos, tipografía, composición, jerarquías, detalles y precisión. Soy hija y nieta de impresores, así que me gusta pensar que mi trayectoria personal y profesional han ido siempre de la mano.
Después de estudiar Diseño Gráfico, entré en Summa. Fue allí donde hice una inmersión más profunda en el mundo del branding. La creación de marcas me permitía no solo aplicar esta mirada gráfica, sino también explicar historias, transmitir valores y generar vínculos. Y todo esto, en diferentes tipologías de proyectos y sectores. Un buen eje para alimentar constantemente mi curiosidad.
Después de diez años en Summa, un intercambio laboral en Ideograma (México) y unos meses en Estudi Virgili, en el 2015 me incorporo al equipo de Mucho, donde actualmente soy directora creativa y partner.
P. ¿Cómo te llega la oferta de dar clases en BAU en el Máster en Diseño de Branding y Packaging?
R. La oferta me llega en mi época final en Summa, en 2012. Empiezo la colaboración con BAU con un taller de marcas en movimiento dentro del máster. He procurado siempre poder compartir las sesiones con colegas de la profesión, ya fueran perfiles creativos, estratégicos o técnicos.
Creo que es esencial poder sumar diferentes miradas y capas de significado en el desarrollo de proyectos.
P. A tu parecer, después de estos años de docencia en la casa, ¿cómo crees que se entiende en BAU el arte del packaging y el branding que hace que se diferencie del resto de metodologías de fuera?
R. Se entiende como una disciplina integral que combina pensamiento estratégico, sensibilidad estética y conciencia social. No se trata solo de diseñar un envase o una identidad visual atractiva, sino de construir un relato coherente que conecte con las personas y refleje valores reales.
Se trabaja con la intención de promover una mirada crítica sobre el papel del diseño en la sociedad. Los proyectos nacen de una investigación profunda y de una reflexión sobre el contexto cultural, económico y medioambiental.
P. Teniendo en cuenta que vivimos en plena época de «sobreinformación» constante, ¿crees que esta realidad puede -o tiene que- convivir con el diseño de marcas?
R. Es esencial que las marcas convivan con la realidad presente si quieren ser relevantes. Tienen que adaptarse constantemente a los cambios sociales. Tendrían que ser motores de cambio, incluso anticiparse a realidades futuras.
Vivimos en un momento en el que nunca se había publicado tanto contenido. De todas maneras, el 75% dice el mismo: publicamos más, pero decimos menos. Ahora mismo no necesitamos más impacto, necesitamos más verdad. El «fake» es muy fácil. La verdad requiere más esfuerzo, más investigación, pero tiene más profundidad. Y en la profundidad encontramos la verdadera conexión.
Así pues, hoy las marcas tienen que ser profundamente honestas. La verdad y la simplicidad radical son la auténtica revolución.
P. Sabiendo de tanto de marcas como sabes, habiéndolas estudiado, trabajado, enseñado… ¿Te ves en un futuro creando la tuya propia para un proyecto personal? ¿Te gustaría que en un hipotético caso como este te encontraras con talento de BAU con el que contar?
R. Por ahora estoy muy contenta de poder pertenecer a la comunidad Mucho para continuar trabajando con y para diferentes marcas. Precisamente en Mucho ya hemos podido contar con talento formado en BAU para hacer crecer la inteligencia colectiva que tanto fomentamos.
Y en otros casos hipotéticos, pues, ¡claro! Se podría hacer un buen equipo con talento de BAU.










