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¿Cómo se hizo la campaña solidaria #yosíteveo?

Una entrevista con Catalina Luna y Xènia Herrera, estudiantes de BAU y responsables del desarrollo de la campaña

A principios del mes de mayo de 2020, BAU y ABD lanzaron la campaña solidaria #yosíteveo para dar soporte económico a los confinamientos invisibles provocados por la crisis de la COVID-19. Las responsables de la campaña fueron dos estudiantes del Máster Universitario en en Diseño de BAU, Catalina Luna y Xènia Herrera. Conversamos con ellas para saber un poco más sobre su trayectoria y sobre la campaña.

Habladnos un poco vosotras, ¿de dónde sois?, ¿qué habíais estudiado antes de iniciar el máster?, ¿qué tipo de diseño os interesa?

Xènia Herrera (XH): Tengo 22 años y nací en Barcelona, pero mis padres son extranjeros, mi madre es francesa y mi padre panameño. Me crié en Barcelona, entre el barrio Gótico y el Born y me eduqué en el sistema francés de enseñanza. Al tener padres artistas, descubrí mi vocación por el diseño y cursé un grado de diseño industrial con mención de producto en Elisava. Finalmente, llegué a BAU gracias a que mi familia me dio la oportunidad de hacer un máster. Algo que me apetecía muchísimo y la verdad es que enseguida me sentí identificada con BAU y su filosofía. Me defino como un perfil “lluvia de ideas”, siempre me han interesado los temas relacionados con la crítica social, la educación, la ayuda humanitaria, etcétera.

Catalina Luna (CL): Soy de Chile y estudié diseño gráfico en la Universidad Diego Portales en Santiago de Chile, donde me gradué en el año 2015. A partir de ahí, empecé a desarrollarme como diseñadora gráfica en el sector cultural y de las organizaciones sin ánimo de lucro. Para mí era muy importante trabajar en torno a cómo se desarrolla el diseño para darle así visibilidad e importancia a un sector que en el fondo no está en el mercado, que nos invita a informarnos, a culturizarnos, a participar.

 

 

¿Cómo surgió la chispa o la idea de #yosíteveo?

XH: Hay que decir que Catalina y yo desde el principio trabajamos mano a mano. Somos dos personas, en mi opinión, bastante complementarias y #yosíteveo fue el fruto de nuestras reflexiones y del material que nos proporcionó ABD.

Lo interesante del proceso es que tuvimos la oportunidad de hablar con las asistentas sociales que están directamente en contacto con las madres y con las familias y eso también marcó un antes y un después dentro del proyecto; es muy diferente que te digan que estadísticamente hay “x” casos de familias monomarentales que no pueden comer, etcétera, etcétera, a que te cuenten anécdotas del día a día de esas personas. Situaciones que ellas sufren día a día y que nosotros ni siquiera podemos imaginar porque vivimos en otra realidad.

CL: La idea de #yosíteveo surgió desde el confinamiento, un momento en el que nos empezamos a cuestionar las realidades de personas vulnerables que no estábamos viendo, que no percibíamos a simple vista y nos empezamos a preguntar cómo uno tenía esa elección de, visualmente, no querer aceptar lo que nos rodea pero al mismo tiempo tener la decisión de querer visibilizar a estas personas que son invisibles para la sociedad, que son vulnerables en nuestro sistema y que con esta realidad tan ajetreada, olvidamos en el día a día y dejamos de ver. A partir de material de audio, quisimos crear una experiencia más o menos sensorial en donde el audio te trasladará a visibilizar a estas personas.

XH: El proyecto se inició desde el confinamiento. Sabíamos que no podríamos disponer de mucho material visual y durante unas semanas nos estuvieron llegando bastantes audios de todas esas personas que pedían ayuda; al final nos dimos cuenta de que lo que nos contaban eran cosas bastante invisibles y de que hay confinamientos peores de los que no nos damos cuenta. Gente que vive en permanente confinamiento, gente que sufre, en una precariedad cotidiana y que son situaciones que no vemos; sabemos que existen, pero no pensamos en ello, nos quedamos bastante pasivos ante está situación.

Otro de los momentos clave sucedió cuando una de las asistentas sociales nos explicó que cuando hacía alguna vídeollamada con estas mujeres, era muy complicado comunicarse con ellas ya que estaban confinadas en una habitación de un piso realquilado, compartiendo espacio con otros miembros de la familia y que esa situación generaba mucho ruido y alboroto. Además, al estar confinadas en estas circunstancias tampoco tenían intimidad para poder explicar realmente cómo se sentían.

La idea surgió de esta anécdota, en lugar de basar la campaña en la imagen, quisimos basarla en el sonido para que la gente se pusiera en la piel o el espacio sonoro del confinamiento en que vivían esas personas. Este alboroto sonoro es el reflejo de una situación de confinamiento en un solo espacio, con niños hambrientos, abuelos expuestos al contagio, etc.

 

 

La campaña además de solidaria en un momento de crisis, tiene un componente social y una preocupación por el “otro”, el “invisible”. ¿Cuál es vuestra opinión sobre el rol social del diseño? ¿Cómo puede el diseñador incorporarlo al proyecto?

CL: Yo creo que el rol social del diseño tiene mucho que ver con cómo nos situamos, somos como un “puente” entre el usuario y la causa; el diseño tiene un rol que se basa en la traducción de información, en la presentación de ideas de una forma atractiva, didáctica que conecta el usuario con la información. El rol social del diseño es muy potente, yo creo que es muy necesario, no podemos olvidar que, como diseñadores, nuestro trabajo no consiste solamente en hacer las cosas más atractivas o más lúdicas, sino en nuestra capacidad para transmitir información de forma clara y accesible. Pensarnos como diseñadores que entendemos la información y su contexto para convertirla en un “puente” que facilita el camino del usuario para llegar a cierto lugar.

XH: Tanto Catalina como yo nos hemos dado cuenta de que el diseño es fundamental para afrontar los problemas sociales. Esta campaña trataba de recaudar fondos, así que teníamos que conseguir llamar la atención, y para hacerlo hay que utilizar una cierta estética, una cierta sensibilidad. Para mí el diseño es una herramienta que permite resolver problemas y en este caso se nos había planteado un reto al que tratamos de dar respuesta con la campaña de #yosíteveo.

 

 

Para terminar y dejando de lado la campaña, ¿cómo estáis pasando el confinamiento? ¿cuál es vuestro día a día, visible o invisible?

XH: Ha sido duro, pero ha sido duro para todo el mundo. Creo que el desarrollo de está campaña es lo que me ha ayudado a tener un motivo para levantarme cada mañana, con ganas de ayudar, aportando mi conocimiento. Me ha permitido salir un poco de mis preocupaciones personales, del bucle mental en el que estaba entrando, de olvidarme de los problemas del primer mundo y agradecer, sobre todo agradecer, lo que tengo. Lo que cada uno de nosotros tiene es lo más importante; no hay dos familias o personas iguales o en la misma situación, es obvio, pero siempre tienes que estar agradecido por lo que tienes. Es algo en lo que llevo pensando desde el primer momento del confinamiento.

CL: Diría que lo visible es lo que uno sube a la red, la información que va compartiendo como una receta, una foto, los arreglos que has hecho en tu habitación… cosas muy visibles en el confinamiento, en el día a día. Lo invisible es un poco más íntimo, en mi caso yo pienso y repienso un montón de cosas sobre mí y mi entorno, pensamientos que no se comparten pero que la excepcional situación en la que vivimos te obliga a plantearte; por ejemplo, recapacitar sobre el privilegio y lo que se puede hacer desde esta situación. Un confinamiento seguro y en compañía es un privilegio que puede convertirse en una herramienta para ayudar al otro, para mover conciencias y ayudar a visibilizar esos confinamientos invisibles.

XH: Si mi día a día es, en lo personal, invisible, en lo profesional es visible. Tengo la suerte de poder estar haciendo los estudios que quiero y sobre todo amo lo que hago, amo mi carrera, amo mi día a día. A nivel personal he tenido bajones, supongo que como todo el mundo, también yo me he criado en una familia monomarental y sé todo lo que conlleva, pero también me ha servido, en cierta forma, para empatizar con las madres de la campaña.

No dudéis en cuidaros unos a otros, no dudéis en poner vuestro grano de arena si hace falta ayudar; todos sabemos que el confinamiento es duro pero los cambios pueden acabar siendo buenos y eso es lo importante, lo que tenemos que aprender. Estoy muy contenta y emocionada de haber podido participar en #yosíteveo.

 

 

Imagen destacada: Catalina Luna (izquierda) y Xènia Herrera (derecha)

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