Una declaración de intenciones. Más allá de presentar el resultado de cuatro años de aprendizaje, la muestra materializaba una promesa: el paso de la experimentación académica a la construcción de una voz propia dentro del panorama artístico contemporáneo. Así podía interpretarse “Obrir camí”, la exposición que reunió los Trabajos Finales del Grado Universitario en Bellas Artes de BAU.
Durante la inauguración, HAUS y el primer piso del edificio Granada se convirtieron en un lugar de encuentro entre estudiantes, profesorado, familiares y profesionales del sector. La emoción propia de los finales se mezclaba con la expectación ante lo que está por venir.
Instalaciones, pintura, prácticas audiovisuales y propuestas híbridas convivían en un recorrido donde cada proyecto defendía una investigación singular y un universo creativo propio. Las obras expuestas reflejaban la diversidad de intereses, lenguajes y preocupaciones que transitan entre la búsqueda de identidad, la mirada hacia el cuerpo, la necesidad de desacelerar o la transformación de la materia.
Abrir camino implica adentrarse en lo desconocido y, al mismo tiempo, dejar una huella para quienes vendrán después. En este sentido, la muestra tenía un significado doble. Por un lado, celebraba la culminación del recorrido universitario de sus participantes; por otro, marcaba un hito para la historia reciente de BAU al corresponder a la primera promoción que finaliza el Grado Universitario en Bellas Artes.